El baile de los que sobran
Podríamos decir, que el hecho de enseñar es para darle mas armas a nuestros alumnos para que de esta manera ellos se puedan desenvolver y puedan luchar de forma competitiva en este asqueroso y redundando competitivo mundo hostil.
Al parecer mi concepción del para qué enseñamos puede ser simplista e incompleta, pero para mi recae en lo justo y necesario si pensamos que un gran porcentaje de nuestros alumnos no tiene ni idea el porque se levanta todas las mañanas y se va a sentar para tan solo calentar el asiento, y escuchar al profesor o al viejesor, la respuesta mas corta para esto seria por que es obligatorio. Pero si a esto le agregamos el hecho de que tampoco tienen la idea de a que se van a enfrentar al terminar los años de escolaridad, con todo esto al final nos encaminamos hacia la palabra deserción. Entonces para que enseñamos si quizás la cuarta parte de nuestros estudiantes terminen en las esquinas vagando y resultando ser una lacra social.
Esto para mi tiene una gran importancia, y he querido centrarme en estas pequeñas interrogantes, por que a la larga son factores determinantes dentro de este universo que es el para que estamos enseñando. Tal vez estas preguntas simples no tengan ninguna relevancia, pero sin embargo al presentarse estas preguntas en el cual algunos no le encuentran sentido donde nace el otro camino de la educación, que es a lo que aspiran la mayoría de las personas que están en riesgo social, en el que el desencanto sopla fuerte, y la perdida de motivación apaga nuestras ganas. Entonces es de suma importancia el intentar remediar esto. Por esta razón me evoco a una canción en particular que resalta de manera espectacular estas interrogantes y que roza muy bien las emociones, me refiero al “baile de los que sobran” de los prisioneros.
Si escuchamos esta canción nos daremos cuenta que muestra a dos mundos diferentes, y el fragmento que se va a mis pensamientos es la parte en que dice “a otros le enseñaron secretos que a ti no, a otros dieron de verdad esa cosa llamada educación”. Si este es el reflejo social que tenemos, para que desvelarnos, para que buscar la igualdad por medio de la educación si es esta misma la que provoca la desigualdad. Nuestros mandamientos son claros al dejar la responsabilidad en nosotros los profesores de desarrollar la moral, lo intelectual, lo artístico, lo espiritual, lo físico de las personas, el inculcar valores para que de esta forma se cree una identidad en nuestros aprendices, sin embargo tenemos que observar que esta identidad es distinta, una identidad distorsionada, la cual no hace que seamos todos iguales, sino que separa a dos mundos diferentes en el cual uno no tiene secretos, y los deja con las habilidades y técnicas necesarias para encaminarse a un futuro seguro, en el que la instrucción educativa parece efectiva, y aquellos que tienen la ventaja de poder gozar de esta parecen realizarse. Entonces llegamos al otro camino, uno en el que el esfuerzo parece esfumarse, en el que el interés se perturba, un lado de la moneda en el que es más importante resaltar en la calle que dentro de un aula de clases, un camino en el cual las ganas de nuestros alumnos se transforman en un chiste con profesores que se ríen para tan solo cobrar su cheque. En donde la vocación realmente se demuestra en unos pocos, los cuales la muestran con poco. Entonces para que enseñamos si somos nosotros mismos los que clavamos sus manos, los que por pereza no vemos lo que realmente deberíamos ver dejándonos estar.
A si tal como soy, puedo ofrecer un cambio de conciencia en el cual trabajemos juntos por mitigar esta diferencia entre las instituciones privadas y municipales, podemos cambiar esto enseñándoles a nuestros alumnos a atreverse a mirar mas allá, enseñemos que la diferencia esta en el se atreve a llegar mas lejos y no del lugar en que uno provenga, que la inteligencia se forja por el acto de conocer y si tenemos la oportunidad de conocer más y más cosas, ganamos todos.
Yo enseño para que la PSU ya no sea un filtro que deje en manifiesto estos dos lados de la moneda, yo enseño para que mis estudiantes aprendan a creer en ellos, para que sus voces se eleven y no se queden callados, para que si ellos no pueden tener las oportunidades se las creen.
Eso busco, y se que lo voy a lograr por que creo en mi, no importa si el mundo se esta cayendo a pedazos mientras yo me sienta bien esto se va a transmitir, me hará pensar mejor haciéndome saber escuchar, y si me siento bien, y si todos nos sentimos bien esto se irradia haciendo que tus alumnos te tomen cariño, te escuchen, te respeten. Por que en el lado de la moneda que tiene un camino que lleva a la deserción, cuando se ve la pasión y se nota que el caballero que se va a parar adelante a dictar es una persona que se atreve, y que enseña a que nada es imposible si uno se lo propone es respetado, escuchado, y todos aquellos pensamientos e ideales que uno tiene se pueden plasmar, para que de esta forma no mueran se contagien y se intensifiquen provocando cuestionamientos que terminaran en cambios.
Entonces enseñamos para que las personas puedan convivir y participar de forma responsable y activa. Siempre cuando logremos que la educación sea un ente de igualdad, en el que no sean tan solo unos pocos los que puedan gozar de el, y dentro de esto que no sean tan solo unos pocos los que puedan gozar de la verdadera educación, para que de esta manera ya no tengamos que terminar vagando y pateando piedras.
Jorge Cortes
Podríamos decir, que el hecho de enseñar es para darle mas armas a nuestros alumnos para que de esta manera ellos se puedan desenvolver y puedan luchar de forma competitiva en este asqueroso y redundando competitivo mundo hostil.
Al parecer mi concepción del para qué enseñamos puede ser simplista e incompleta, pero para mi recae en lo justo y necesario si pensamos que un gran porcentaje de nuestros alumnos no tiene ni idea el porque se levanta todas las mañanas y se va a sentar para tan solo calentar el asiento, y escuchar al profesor o al viejesor, la respuesta mas corta para esto seria por que es obligatorio. Pero si a esto le agregamos el hecho de que tampoco tienen la idea de a que se van a enfrentar al terminar los años de escolaridad, con todo esto al final nos encaminamos hacia la palabra deserción. Entonces para que enseñamos si quizás la cuarta parte de nuestros estudiantes terminen en las esquinas vagando y resultando ser una lacra social.
Esto para mi tiene una gran importancia, y he querido centrarme en estas pequeñas interrogantes, por que a la larga son factores determinantes dentro de este universo que es el para que estamos enseñando. Tal vez estas preguntas simples no tengan ninguna relevancia, pero sin embargo al presentarse estas preguntas en el cual algunos no le encuentran sentido donde nace el otro camino de la educación, que es a lo que aspiran la mayoría de las personas que están en riesgo social, en el que el desencanto sopla fuerte, y la perdida de motivación apaga nuestras ganas. Entonces es de suma importancia el intentar remediar esto. Por esta razón me evoco a una canción en particular que resalta de manera espectacular estas interrogantes y que roza muy bien las emociones, me refiero al “baile de los que sobran” de los prisioneros.
Si escuchamos esta canción nos daremos cuenta que muestra a dos mundos diferentes, y el fragmento que se va a mis pensamientos es la parte en que dice “a otros le enseñaron secretos que a ti no, a otros dieron de verdad esa cosa llamada educación”. Si este es el reflejo social que tenemos, para que desvelarnos, para que buscar la igualdad por medio de la educación si es esta misma la que provoca la desigualdad. Nuestros mandamientos son claros al dejar la responsabilidad en nosotros los profesores de desarrollar la moral, lo intelectual, lo artístico, lo espiritual, lo físico de las personas, el inculcar valores para que de esta forma se cree una identidad en nuestros aprendices, sin embargo tenemos que observar que esta identidad es distinta, una identidad distorsionada, la cual no hace que seamos todos iguales, sino que separa a dos mundos diferentes en el cual uno no tiene secretos, y los deja con las habilidades y técnicas necesarias para encaminarse a un futuro seguro, en el que la instrucción educativa parece efectiva, y aquellos que tienen la ventaja de poder gozar de esta parecen realizarse. Entonces llegamos al otro camino, uno en el que el esfuerzo parece esfumarse, en el que el interés se perturba, un lado de la moneda en el que es más importante resaltar en la calle que dentro de un aula de clases, un camino en el cual las ganas de nuestros alumnos se transforman en un chiste con profesores que se ríen para tan solo cobrar su cheque. En donde la vocación realmente se demuestra en unos pocos, los cuales la muestran con poco. Entonces para que enseñamos si somos nosotros mismos los que clavamos sus manos, los que por pereza no vemos lo que realmente deberíamos ver dejándonos estar.
A si tal como soy, puedo ofrecer un cambio de conciencia en el cual trabajemos juntos por mitigar esta diferencia entre las instituciones privadas y municipales, podemos cambiar esto enseñándoles a nuestros alumnos a atreverse a mirar mas allá, enseñemos que la diferencia esta en el se atreve a llegar mas lejos y no del lugar en que uno provenga, que la inteligencia se forja por el acto de conocer y si tenemos la oportunidad de conocer más y más cosas, ganamos todos.
Yo enseño para que la PSU ya no sea un filtro que deje en manifiesto estos dos lados de la moneda, yo enseño para que mis estudiantes aprendan a creer en ellos, para que sus voces se eleven y no se queden callados, para que si ellos no pueden tener las oportunidades se las creen.
Eso busco, y se que lo voy a lograr por que creo en mi, no importa si el mundo se esta cayendo a pedazos mientras yo me sienta bien esto se va a transmitir, me hará pensar mejor haciéndome saber escuchar, y si me siento bien, y si todos nos sentimos bien esto se irradia haciendo que tus alumnos te tomen cariño, te escuchen, te respeten. Por que en el lado de la moneda que tiene un camino que lleva a la deserción, cuando se ve la pasión y se nota que el caballero que se va a parar adelante a dictar es una persona que se atreve, y que enseña a que nada es imposible si uno se lo propone es respetado, escuchado, y todos aquellos pensamientos e ideales que uno tiene se pueden plasmar, para que de esta forma no mueran se contagien y se intensifiquen provocando cuestionamientos que terminaran en cambios.
Entonces enseñamos para que las personas puedan convivir y participar de forma responsable y activa. Siempre cuando logremos que la educación sea un ente de igualdad, en el que no sean tan solo unos pocos los que puedan gozar de el, y dentro de esto que no sean tan solo unos pocos los que puedan gozar de la verdadera educación, para que de esta manera ya no tengamos que terminar vagando y pateando piedras.
Jorge Cortes

1 comentario:
Estimado Jorge:
Te felicito por comprometerte con tu ensayo, pero me pregunto, ¿Cómo lograrás ese cambio de conciencia que tanto hablas? De aquí a que egreses faltan un par de años, ¿Estarás motivado hasta entonces? Algo para que reflexiones.
CLARIDAD DE EXPRESIÓN: Buena redacción, debes mejorar la ortografía, hay palabras que llevan tilde, el que de pregunta se debe tildar, “qué”.
COMPRUEBA LO QUE PIENSA ARGUMENTANDO SÓLIDAMENTE LO QUE DICE: Falta aumentar el grado de argumentación en tu comentario.
LOGRA PERSUADIR AL LECTOR: Hay fluidez al expresar lo que crees, logrando persuadir a los lectores.
CALIDAD DE LA REFLEXIÓN: Realizas críticas con sus posibles soluciones, pero, deben ser más innovadoras para que no se transforme en un discurso ya escuchado.
COMPROMISO CON LA AUDIENCIA: Escrito correctamente en primera persona, existe compromiso con los potenciales lectores.
Tu nota es un 88
ATTE:
LA PROFESORA
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