Creanse el cuento...
Hablemos en primer lugar si tenemos la intención de enseñar, esta es una interrogante común que se les plantea a todos los futuros educadores presentándose como un fantasma que perturba nuestros pensamientos y metas, atentando a nuestras intenciones e inspiraciones. Entonces para el ocaso de nuestra tertulia sobre la enseñanza es nuestra obligación plantearnos el como vamos a establecer el aprendizaje y si lo hacemos cual será nuestro objetivo, el proceso o el resultado.
He querido comenzar este relato presentando esta manera de ver y entender una realidad común pero singular, de observar estos pequeños factores que forman parte de nuestra manera de hacer las cosas pero que sin embargo promoverá un ambiente en el cual se le hará culto a Morfeo, o nos hará sentir un olor a azufre en cada oportunidad que tengamos que asistir al aquelarre de la enseñanza. Debemos entender que no siempre lograremos moldearnos a los estereotipos de profesor al cual queremos optar, que tan solo basta una acción, una equivocación, un descuido para romper un ambiente que estaba predeterminado y transformarlo en un hecho tedioso que lo único que provocara será disminuir nuestra autoestima y alimentar la inquietud y perversidad de nuestros educandos.
En parte es una consecuencia producida por la corriente humanista al que han optado las ultimas generaciones de profesores, en el cual promover la igualdad ha desencadenado con el rompimiento de este respeto y admiración mutua que existía entre profesor-alumno. Entonces como podemos promover este ambiente adecuado para el aprendizaje, antes este concepto resultaba más sencillo por el hecho de poder optar por una metodología de enseñanza conductista, en el cual podíamos aplicar una acción- reacción en el caso de ser quebrantada alguna norma de convivencia, que provocaría la aplicación de un castigo positivo, que en nuestras generaciones anteriores hubieran sido sinónimo de golpes, y que hace algunos años atrás resultaría en alguna anotación negativa en la hoja de vida. No obstante el tiempo pasa y las cosas cambian, cambiando consigo la forma de conceptualizar el currículum educativo, siendo este adaptado para cumplir con los requerimientos y necesidades de nuestra sociedad. Por esta razón uno de los aliados de los profesores antiguos como lo era el castigo positivo, se transformo en un pecado de la educación, y ciertos modelos de represión como lo era la anotación negativa perdieron su efectividad y yacen obesos en los libros de clases.
Yo encuentro en esta secuela de los modelos educacionales anteriores, la oportunidad de aludir al secreto más antiguo que existe en la educación, el cual permite que nos formemos como personas y que podamos fomentarnos como modelos a seguir. Encontremos entonces el significado de seguridad, crezcamos con un escudo de confianza el que nos permitirá crear un ambiente en cualquier situación, en distintos contextos y con diferentes modelos de planteamiento. De esta manera nosotros debemos aludir a ser los creadores de nuestro propio personaje en esta obra que es la educación, seamos los grandes comediantes de nuestras cátedras, demostrando que sabemos tanto de ellas que somos capaces de reírnos y hacer reír con ellas. Hagamos sentir con seguridad que amamos tanto la educación que podemos contagiarla y que no es necesario recurrir a elevar nuestras voces para poder entregarla. Dejémonos llevar por lo apasionante que resulta pararse delante de nuestros estudiantes para regalarles una lección, provoquemos un ambiente en el cual primen las emociones, los deseos, la imaginación. Entonces amigos, permitámonos ser los aprendices de nuestros aprendices, recurramos a lo practico que resultan los sentimientos, lo poderoso que puede llegar a ser la imaginación, utilicemos la psicología y la gracia o picardía que tenemos todos, enrollemos las mentes de nuestros estudiantes con palabras bonitas, seamos buenos observadores de lo común proporcionando temas para la creación de historias. Preocupémonos de que la enseñanza no sea una asimilación de conocimientos, sino la oportunidad de enrollarlos con una historia con una fantasía.
Entonces si me preguntan de que manera o a que argumento se puede aludir para poder implementar este ambiente adecuado para el aprendizaje, yo les digo que confíen en ustedes, que se crean el cuento, o sino como me dicen ustedes la manera por la cual logre captar su interés.
He querido comenzar este relato presentando esta manera de ver y entender una realidad común pero singular, de observar estos pequeños factores que forman parte de nuestra manera de hacer las cosas pero que sin embargo promoverá un ambiente en el cual se le hará culto a Morfeo, o nos hará sentir un olor a azufre en cada oportunidad que tengamos que asistir al aquelarre de la enseñanza. Debemos entender que no siempre lograremos moldearnos a los estereotipos de profesor al cual queremos optar, que tan solo basta una acción, una equivocación, un descuido para romper un ambiente que estaba predeterminado y transformarlo en un hecho tedioso que lo único que provocara será disminuir nuestra autoestima y alimentar la inquietud y perversidad de nuestros educandos.
En parte es una consecuencia producida por la corriente humanista al que han optado las ultimas generaciones de profesores, en el cual promover la igualdad ha desencadenado con el rompimiento de este respeto y admiración mutua que existía entre profesor-alumno. Entonces como podemos promover este ambiente adecuado para el aprendizaje, antes este concepto resultaba más sencillo por el hecho de poder optar por una metodología de enseñanza conductista, en el cual podíamos aplicar una acción- reacción en el caso de ser quebrantada alguna norma de convivencia, que provocaría la aplicación de un castigo positivo, que en nuestras generaciones anteriores hubieran sido sinónimo de golpes, y que hace algunos años atrás resultaría en alguna anotación negativa en la hoja de vida. No obstante el tiempo pasa y las cosas cambian, cambiando consigo la forma de conceptualizar el currículum educativo, siendo este adaptado para cumplir con los requerimientos y necesidades de nuestra sociedad. Por esta razón uno de los aliados de los profesores antiguos como lo era el castigo positivo, se transformo en un pecado de la educación, y ciertos modelos de represión como lo era la anotación negativa perdieron su efectividad y yacen obesos en los libros de clases.
Yo encuentro en esta secuela de los modelos educacionales anteriores, la oportunidad de aludir al secreto más antiguo que existe en la educación, el cual permite que nos formemos como personas y que podamos fomentarnos como modelos a seguir. Encontremos entonces el significado de seguridad, crezcamos con un escudo de confianza el que nos permitirá crear un ambiente en cualquier situación, en distintos contextos y con diferentes modelos de planteamiento. De esta manera nosotros debemos aludir a ser los creadores de nuestro propio personaje en esta obra que es la educación, seamos los grandes comediantes de nuestras cátedras, demostrando que sabemos tanto de ellas que somos capaces de reírnos y hacer reír con ellas. Hagamos sentir con seguridad que amamos tanto la educación que podemos contagiarla y que no es necesario recurrir a elevar nuestras voces para poder entregarla. Dejémonos llevar por lo apasionante que resulta pararse delante de nuestros estudiantes para regalarles una lección, provoquemos un ambiente en el cual primen las emociones, los deseos, la imaginación. Entonces amigos, permitámonos ser los aprendices de nuestros aprendices, recurramos a lo practico que resultan los sentimientos, lo poderoso que puede llegar a ser la imaginación, utilicemos la psicología y la gracia o picardía que tenemos todos, enrollemos las mentes de nuestros estudiantes con palabras bonitas, seamos buenos observadores de lo común proporcionando temas para la creación de historias. Preocupémonos de que la enseñanza no sea una asimilación de conocimientos, sino la oportunidad de enrollarlos con una historia con una fantasía.
Entonces si me preguntan de que manera o a que argumento se puede aludir para poder implementar este ambiente adecuado para el aprendizaje, yo les digo que confíen en ustedes, que se crean el cuento, o sino como me dicen ustedes la manera por la cual logre captar su interés.

1 comentario:
Estimado Jorge:
CLARIDAD DE EXPRESIÓN: Buena redacción y ortografía. Existe coherencia en el texto. Manejas fuentes de información
COMPRUEBA LO QUE PIENSA ARGUMENTANDO SÓLIDAMENTE LO QUE DICE: Debes argumentar de manera más profunda tu comentario, utiliza lecturas para complementar.
LOGRA PERSUADIR AL LECTOR: Hay fluidez al expresar lo que crees, existe convencimiento en lo que piensas, logrando persuadir a los lectores.
CALIDAD DE LA REFLEXIÓN: Realizas críticas, con sus posibles soluciones, aún falta aumentar el grado de profundización del tema expuesto. Debido que mencionas algunas soluciones demasiado repetidas, al hablar de este tema, en tanto, otras están muy bien pensadas y argumentadas.
COMPROMISO CON LA AUDIENCIA: Escrito correctamente en primera persona, escribes para los potenciales lectores de la red.
Tu nota es un 90
ATTE:
LA PROFESORA
Publicar un comentario